18 ene 2026

Los discos chilenos que no encuentras en Spotify

Por distintas razones no toda la música llega a Spotify, siendo el principal motivo los derechos fonográficos que no pertenecen a los artistas sino que a los sellos. La mayoría de los discos del siglo pasado son de propiedad de las compañías discográficas que financiaron la grabación y que tienen en su poder la reproducción y comercialización de la obra, entonces muchos álbumes permanecen guardados o perdidos en las antiguas bodegas de una vieja industria jubilada.

Durante décadas muchos jóvenes músicos soñaron con firmar con una compañía de discos como el paso necesario para dar a conocer su trabajo. Aunque entre la inocencia y ansiedad firmaron contratos abusivos y desfavorables en los que el sello se comprometía a invertir en la grabación y marketing pero solo pagarían un porcentaje mínimo de las ventas (la mayoría por el 5%) y que, legalmente, serían los dueños fonográficos de sus producciones. Los jóvenes músicos firmaron sin mucha conciencia, asesores ni noción de lo que eso significaba.  


"Yo era un músico que quería hacer su trabajo. Y cuando hay un sello grande como ése, uno lo que quiere es decirle a la mamá 'Mira, mami, saqué un disco con este sello'. No te das cuenta de lo que estás firmando. Y después es un proceso: vas aprendiendo las cosas que no te gustan" decía Joe Vasconcellos a EMOL después de su conflicto contractual con EMI que comercializó un disco de grandes éxitos de sus temas junto a un detergente.

 

Los sellos serían los principales beneficiados de la reproducción comercial de los discos, aunque como inversores no siempre ganaron, hubo discos y proyectos en los que perdieron mucho dinero, sin embargo como ganaban mucha plata con su catálogo internacional (Madonna, Beatles, Chayanne, U2, Pink Floyd, Michael Jackson) por derroche tenían presupuesto para correr riesgos y equivocarse con los fondos de una empresa multinacional. Puro libre mercado, con la competitividad y abusos propios de su sistema. 


En esto proceso tan lucrativo de los años 90's hubo discos que fueron fracasos comerciales pero con el paso de los años han sido revalorados por coleccionistas y nuevos fanáticos sobreviviendo entre Youtube y sitios de descargas.


Aunque también hay álbumes de nombres comerciales como Myriam Hernández o Douglas que no están en Spotify, perjudicados por el descuido de quienes administran hoy los derechos de reproducción de algunos de sus discos. Hay placas (grabaciones) que se perdieron entre los cambios y ventas de los distintos sellos (BMG y EMI fueron absorbidos), mudanzas de bodegas, ejecutivos retirados, contratos desactualizados y el propio paso del tiempo. Así como en el 2008 se perdieron discos originales de Nirvana y Elton John durante un incendio en unas bodegas de Universal Music, así de frágil es el asunto del máster.

 

Por negligencia de la propia compañía “El resplandor” de Carlos Cabezas tiene su máster perdido, antes en propiedad de EMI y actualmente Universal que compró su catálogo, mientras que otro disco muy poco vendido como “Play” ('97) de Solar fue recuperado y subido a Spotify directamente por el grupo que guardó una copia de la grabación. En la recuperación de muchos discos perdidos por la industria han sido vitales los fanáticos y coleccionistas que comparten sus archivos, entre el rescate artístico y nostalgia personal, que permiten que sigan circulando a pesar de la inactividad de sus intérpretes e involucrados.


Hace unos años cuando murió Francisco Valenzuela, vocalista de La Rue Morgue, cientos de personas compartieron en sus redes las canciones de su primera producción ('96) conservadas en cassette y CD, o más accesible en su versión digital en Spotify, cadena de homenajes donde muchos reclamaron por la ausencia en plataformas de sus otros dos discos (incluyendo “Kaleidoscopio” en manos de Sony) que solo se pueden encontrar en Youtube gracias a sus seguidores. Pero un número de escuchas quizás poco llamativo para la compañía concentrada en las reproducciones de los lanzamientos urbanos que concentran las escuchas digitales. 

 

Pero el formato físico ha demostrado una relación, perdurabilidad y afecto que la música digital no tiene, y en eso el valor de un CD, cassette o vinilo sigue teniendo sentido. Y todo el conocimiento y el gusto musical tiene que ver entre con el acceso (sea por la nostalgia, intéres o simple curiosidad) por eso independiente del resultado lo primero es publicar la música y que sea su público -o posibles auditores- el que decida darle play o valor a ese rescate, sin un objetivo comercial sino que por lo que representa.


EL RETORNO EN VINILO


También a partir del año 2012 las compañías multinacionales residentes en Chile (Universal y Sony con excepción de Warner) han reeditado en vinilo varios de los discos más reconocidos del rock nacional, con reposición constante en tiendas de las discografías de Los Prisioneros, Los Tres y Los Bunkers, las bandas de rock chileno con mayor fandom y melomanía.

Además reediciones de discos de La Ley (Doble opuesto, La Ley, Invisible, Unplugged), Lucybell (Peces, Viajar, Lucybell, Amanece), Joe Vasconcellos (Toque, Vivo, Verde cerca), Nicole (Esperando nada, Sueños en tránsito, Viaje Infinito), Jorge González, Gondwana, Glup!, Makiza, Los Tetas, Tiro de Gracia, Pettinellis, Mamma Soul, Canal Magdalena, La Rue Morgue, Javiera & Los Imposibles y las discografías de Saiko, Chancho en Piedra y Pánico.


Por otro lado la trilogía más comercial de Illapu (Vuelo amor..., En estos días, Multitudes) y el debut de Myriam Hernández, aunque sus siguientes discos solo se encuentran sus ediciones en LP de época editados en el extranjero.


DISCOS CHILENOS QUE NO ESTÁN EN SPOTIFY


Electrodomésticos - Carrera de éxitos (1987)
De Kiruza - Presentes (1991)
Banda Pequeño Vicio - Frenético en vuelo (1991)
Myriam Hernández - III (1992)
Ariztía - Ariztía (1992)
Myriam Hernández - IV (1994)
Ariztía - Sin límites (1994)
Congreso - Por amor al viento (1995)
Bambu - Bambu (1995)
Jano Soto - La luz del cuerpo (1995)
Anachena - Sicobélica (1995)
Sol Azul - Historia leyenda (1996) 
Ariztía - Cielos vacíos (1996) 
Los Peores de Chile - Trece mordiscos de amor (1997)
Huaika - Magia olvidada (1997)
Jardín Secreto - El sonido de existir (1997)
Douglas - Cariño malo (1997)
Makiza - Vida salvaje (1998)
La Rue Morgue - Kaleidoscopio (1999)
Douglas - Serenata A La Luz De Los Ángeles (2000)
Varios - Tributo a Los Prisioneros (2000)
Varios - Después de vivir un siglo, tributo a Violeta Parra (2001)  
Canal Magdalena - Canal Magdalena (2001)
Stereo 3 - Partir de cero (2001)
Pali - Electrocardiograma (2004)
Douglas - Íntimo (2004)
Pali - En frecuencia (2006)

29 oct 2024

El regreso de Los Tetas, viejos vinagres

Entrevista en La Tercera
¿Por qué volvieron Los Tres, Los Bunkers y regresan todos los estandartes del rock chileno? Por plata. El paso del tiempo favorece a la nostalgia y cualquier nombre con algún pasado que celebrar tiene un público dispuesto a pagar por verlos. Pero la reunión de Los Tetas es algo confusa con un par de señores cuarentones tratando de resurgir a su banda juvenil y sin un integrante indispensable.  

 

Cuando Los Tetas aparecieron en las radios a fines de 1995 con ‘Corazón de sandía’ el grupo fue toda una revelación como un sonido fresco y nuevo mostrando una faceta más sofisticada del rap (la estética gangsta-urbana) y desafiando el lenguaje radial con algunos garabatos en sus temas (por entonces pudo ser un factor de censura). Rápidamente el grupo juvenil (saliendo del colegio y algunos menores de edad) se volvió uno de los debuts más auténticos y promisorios de su generación, con un Disco de Oro (15 mil copias), ganaron el premio APES '96 a la Revelación (por sobre Chancho en Piedra), fueron dos veces nominados a los Premios MTV Latino y salidas al extranjero. Sin embargo el segundo disco ‘La medicina’ (1998) no cumplió con la expectativa (menos de la mitad en ventas, bajó la difusión y críticas en contra) y en adelante todo fue a la baja. 

Los Tetas no tuvieron buen manejo y eran demasiado jóvenes, y a los chicos la fama no les hizo bien. También el exceso de marihuana y el sexo (las dos temáticas principales de sus temas) con el alcohol y muchachas en los camerinos les pasaría la cuenta.  Un grupo de jóvenes burgueses con apariencia rebelde pero de contenido poco y discurso inocuo. 

"Nosotros, los más chicos, no traemos la marca de fábrica de Pinochet. Ya pasaron 20 años, y yo no quiero estar más achacado. Ahora quiero una fiesta, que todos se olviden los rollos. Y creo que está pasando con los cabros chicos. Están haciendo respetar la forma como ellos quieren vivir para ser felices" decía Cee-Funk al suplemento Subte en 1996.

Además que su compañía EMI era una pequeña sucursal ante grandes mercados como México y Argentina no tenía cifras para convencer a sus jefes en el extranjeros de apostar por un trabajo de desarrollo internacional a la altura de sus jóvenes talentos surgiendo al mismo tiempo a nivel latinoamericano -a través de la cadena MTV- junto a Illya Kuryaki & The Valderramas (Argentina), Los Amigos Invisibles (Venezuela) y Control Machete (México). Entonces faltó manejo interno y a nivel de gestión ejecutiva entre su mánager y el sello, como en la mayoría de los casos de la música chilena.  

De paso el primer disco de Los Tetas abrió paso a las carreras de Tiro de Gracia (la primera vez de Juan Sativo en la radio) y Makiza (el debut de Ana Tijoux en las radios) mientras que sus ex-amigos de Chancho en Piedra en la llamada “Familia Chilenita del Funk” ganaban una enorme popularidad, en un principio una alianza beneficiosa pero que en un par de años se transformó en rivalidad y antes de la partida de Los Tetas a México los marranos ya saboreaban su triunfo. "Es que nunca fue una batalla. Cristián Moraga, el Cee-Funk, siempre andaba pelando en las entrevistas. Después te veía y te saludaba, no te decía nada en la cara. Si es que estai con el bichito ahí, al final el bicho te termina comiendo" diría Pablo Ilabaca unos años después a la revista Rolling Stone.   

Y en el 2004 el grupo se separó después de cuatro discos sin mucho más que decir, musicalmente agotados. "Al comienzo éramos todos amigos, una familia, pero terminamos como una orquesta de la tele donde los músicos son sólo compañeros de trabajo. Me sentía un poco así" declaró Cee-Funk en Rolling Stone.

Y la misma revista su colega Pablo Ilabaca comentó "Los Tetas hablaban puras weas….. Quizás Los Tetas nunca fueron una banda cohesionada. Yo creo que cagaron porque no sabían lo que querían. Tuvieron un mal líder”. Curiosamente años después cuando Ilabaca abandonó el grupo en el 2018 y fue reemplazado por Moraga.

Tras esa primera separación Moraga (único dueño de la marca registrada del grupo) empezó una carrera solista y sus ex-compañeros se reunieron bajo el seudónimo de Funk Attack para ofrecer tocar en vivo los temas de la banda, todos con lanzamientos que tuvieron más prensa como “ex Los Tetas” que público interesado. Y vendría una colección de proyectos y discos prescindibles que fueron abandonados tras la reunión del grupo original el año 2011 con un concierto de regreso de la formación original en el Teatro Caupolicán lleno para la ocasión. Y luego les fue bastante bien en festivales como Lollapalooza o en La Cumbre del Rock Chileno (con Mon Laferte de invitada), siempre con su repertorio más recordado de los '90. 

Aunque el final de Los Tetas se selló el año 2017 en medio de una fuerte polémica por un conflicto personal de Camilo Castaldi (Tea-Time), acusado y procesado por violencia contra su pareja, del que sus compañeros no pudieron desligarse y terminaron cancelando actividades incluyendo un nuevo disco terminado. No supieron manejar la situación que evidenció su fragilidad como formación y la liviandad del discurso, una música de entretenimiento basada en sus principales muletillas, fiesta funk y marihuana. 

Y qué injusto puede ser medirnos con lo que pensábamos en la juventud pero cuidado con inventar después que uno siempre ha tenido una posición o discurso. En medio del talento había mucha inmadurez, arrogancia, fuertes problemas de ego y excesos, soberbia, mucho carrete y poco contenido, con un conflicto musical interno permanente entre quienes iban hacia un sonido más funk-rock y la parte rapera de la banda (que es la que más funcionó comercialmente).

El conjunto se desgastó, el trabajo internacional no funcionó y aunque sus compañeros y entorno sabían que Tea-Time tiene un temperamento descontrolado lo aguantaron porque así podían seguir haciendo shows, hasta que el personaje estalló y Los Tetas desaparecieron. 

Un estilo que a casi 30 años de su debut ha quedado anticuado, a diferencia de otros proyectos contemporáneos como Lucybell o Nicole a los que el paso del tiempo ha dado la razón, y con los Chancho en Piedra fuera de la escena (mientras los hermanos Ilabaca hacen tiempo para volver a juntar a su banda), dos integrantes originales de Los Tetas, Rulo y Cee-Funk (ya más cerca de los 50 años que los 40) anuncian que se reúnen para tocar bajo el nombre de su grupo de la juventud, sin Castaldi por supuesto por el miedo a la funa. 

Al igual que esas viejas bandas de los 80’s que mantienen la marca con uno o dos integrantes que apelan al pasado con un par de éxitos en las radios de su época. La jugosa nostalgia se puede exprimir pero como ocurre con el vinagre no siempre resulta como acompañamiento. Y con Los Tetas tengo la sensación que hay cosas que es mejor dejarlas en -esa cada vez más- lejana juventud, y que son un grupo (re) pasado en muchos sentidos.

Por @soycarreno

18 jun 2024

Ana Tijoux ya no saca la voz

La voz más internacional del rap chileno, reconocida por su talento y activismo “antifa”, ha abandonado la crítica política y la contingencia nacional durante la promoción de su primer disco en una década ‘Vida’. Y Tijoux sí protesta en Instagram o en X por el conflicto en el Medio Oriente pero dejó de quejarse por todo lo que ocurre en su país para no afectar su relación con el actual gobierno, uno de sus principales clientes.

"No son 30 pesos son 30 años” proclamó la rapera francochilena Ana Tijoux en medio de las incendiarias protestas desatadas en Chile en octubre del 2019. Y como artista con opinión se mantuvo activa en actos y eventos de la oposición al gobierno del Presidente Sebastián Piñera, etapa en la que lanzó ‘Cacelorazo’ y otros temas inspirados en la insurrección: ‘Antifa dance’, ‘Pa qué’ y ‘Rebelión de octubre’.

Tijoux también apoyó la campaña política del pre-candidato comunista Daniel Jadue, a Bernie Sanders en EE.UU y por el actual presidente electo Gabriel Boric, además de los mítines del “Apruebo” para el plebiscito por la fallida propuesta constitucional (rechazada con el 62%). Siempre posicionada en la izquierda en consecuencia con su historia familiar (hija de padres militantes del MIR) en la temática de sus canciones desde sus inicios en los 90’s con Makiza, su primer grupo de rimas -puntiagudas y transgresoras- formado junto a otros tres jóvenes hijos del exilio.

La palabra 'política' estuvo sobre la mesa desde que tengo uso de razón. Influyó en los juegos que me regalaban, las lecturas, las conversaciones, la música que se escuchaba... La política siempre fue un pilar de nuestra casa y de los valores que recibí” explicó Ana Tijoux en El Periódico de Cataluña .

Su madre es María Emilia Tijoux, filósofa, socióloga, activista pro-inmigración (“miren por la ventana, los inmigrantes están moviendo el país”), académica en la U.de Chile y parte del directorio de la cuestionada UAR (Universidad Abierta de Recoleta) liderada por el procesado alcalde Daniel Jadue, además de ser un referente en proyectos teóricos del Fondecyt. Mientras que su papá biológico Douglas Olivares se suicidó cuando Ana tenía 12 años como reveló en su primer libro.

La cantautora se define “de izquierdas y feminista”, aunque también es parte de una tradición comunista y hace cosas de comunistas como blanquear al régimen venezolano de Hugo Chávez, la dictadura cubana, el terrorismo en la Araucanía o celebrar el ataque del 7 de octubre 2023 (independiente de los motivos y las opiniones que se pueden buscar para justificar el ataque). Coincidentemente siempre donde hay fuego y violencia está Ana. 

Artista avalada por los elogios de publicaciones musicales de EE.UU como Billboard y Rolling Stone que han colaborado en su prestigio, y también como una figura intocable para el periodismo chileno que recomienda cada uno de sus lanzamientos desde el éxito internacional de su tema ‘1977’ (2009), el más popular de su trayectoria tras su colaboración con Julieta Venegas ‘Eres para mí’ (2006). 

Y este 2024 después de 10 años lanzó su quinto disco ‘Vida’ (2024), el menos político desde su olvidado debut solista ‘Kaos’ (2007) eludiendo la contingencia chilena en su residencia en Barcelona, inspirada en procesos más personales como la muerte de su hermana.
Un trabajo en que la artista toma distancia de la subversiva polemista que hasta hace dos años tenía opinión para todo (incluso para provocar a la farándula), en una etapa que podría entenderse como un proceso artístico distinto pero que también deja camino a la suspicacia entre quienes conocen su personalidad, pero no precisamente por el periodismo activista y condescendiente (que la prensa musical sólo cuestiona a los artistas que no les gustan). La explicación y sospecha es que este cambio se debe -probablemente- para no incomodar al actual gobierno y a los adherentes más ortodoxos alérgicos a la crítica.

A diferencia de hace un par de años donde todo era fuego y protesta Tijoux sólo postea de sus conciertos, su disco y por supuesto de Palestina, utilizando un conflicto tan ajeno como lejano para evitar referirse al saqueo político de las fundaciones ligadas al oficialismo y el lento actuar ante las tragedias propias de Chile. En las muy pocas referencias públicas que ha hecho en torno a la contingencia nacional comentó que Están gobernando con miedo y creo que mucha gente lo está sintiendo. Acá dominan las corporativas, acá gobierna la oligarquía” dijo al diario El País en mayo del año pasado.

Pero ¿Dónde está la Ana Tijoux combativa que quería “quemarlo todo”, que celebraba la protesta social contra el modelo y que tenía un constante discurso sobre la desigualdad en Chile? Qué le hicieron, que ahora sólo aparece una artista limitada a hablar de su inofensivo nuevo disco y que en entrevistas desvía la actualidad, incluso en un podcast politico ideológicamente afín como el programa español Carne Cruda.

Que postear de Palestina es un escape y también un artilugio, una opinión inocua que sólo le importa a su tribu, en el filo de la consciencia humanitaria y el marketing personal, porque su empatía no es para todas las víctimas y siempre tiene un sesgo político.

Es probable que la cantautora oculta su descontento o rabia por un posible conflicto de interés ante el riesgo de perder contratos con el Ministerio de las Culturas y municipios afines (el beneficioso clientelismo cultural con contratos directos y facturas a sobreprecio del valor mercado), y que atendió los consejos de quienes recomiendan no criticar al mismo gobierno que la invita a interpretar el tema de los Juegos Panamericanos ($119.000 millones facturó el productor del jingle DJ Bitman). También por los contactos de su progenitora y representante con el gobierno.     

Es lo que suele pasar cuando la rebeldía se vuelve institucional, que los artistas se tienen que alinear al discurso oficial y el arte se convierte en propaganda. Y que es difícil ser anti-sistema siendo parte del mismo stablishment, incluso compartiendo principios e ideales pero donde se tiene que esconder la crítica y no se permite discrepar ya sea por conveniencias, temor al castigo de los seguidores más militantes o para no abrir discusiones que puedan ser utilizadas por otros intereses.
Por eso Ana Tijoux y la mayoría de sus pares activos en la campaña del actual gobierno llevan dos años sin opinar (que los artistas en campaña son artefactos de promoción pero no mueven votos).

Quizás habrá que esperar que esperar un cambio de gobierno para que volvamos a escuchar la furia de Tijoux que hasta hace unos años era una voz del descontento y denuncia pero que actualmente, por alguna razón que no se dice, se ha quedado afónica y no saca la voz.

4 nov 2023

DISCOS: Los Bunkers - Noviembre "sin chispa"

¿Por qué regresan Los Bunkers? Por dinero, como la mayoría de los grandes grupos que fallan por separado y que se reúnen para rentabilizar  con su pasado. Nostalgia que favoreció comercialmente el reencuentro del quinteto penquista que se junta después de 9 años de distanciamiento y dos sub-bandas que nunca estuvieron a la altura del proyecto original. Pero el problema aparece cuando tratan de hacer un disco sobre la marcha y en frío con temas a los que le faltó rodaje y algún toque de tensión.

Hace 10 años el disco ‘La velocidad de la luz’ (2013) había mostrado un lado más arriesgado y menos predecible de Los Bunkers, buscando distanciarse del exitazo de su disco anterior y que contuvo algunos de los mejores momentos de su discografía. En cambio aquí se les escucha más amoldados a un tipo de rock anémico, esterilizado en su producción y flojo en letras. Y aunque la primera canción ‘Noviembre’ tiene un guiño interesante al pop melancólico de las FM resulta como principio el resto disco sorprende poco.

Y 15 canciones se hace largo, más de la cuenta, porque se nota que el grupo trató de mezclar todas las ideas acumuladas de ambos polos internos (los hermanos Durán y los López) pero al parecer en esa democracia interior no se permitieron la autocrítica para dejar algunos de los temas fuera que finalmente le restan paciencia (‘Tanto’, ‘Vas’, ‘El ruido de las cosas al caer’, ‘Calles de Talcahuano’). Aunque también es probable que el éxito comercial de sus primeros conciertos en vivo le restó presión a la idea de tener que hacer un disco ambicioso de éxitos o aquella obra cumbre que pensaron como su octavo álbum.

Hacia el final en ‘Valle de la luna’ y ‘La ciudad se apagó’ reaparece ese grupo cohesionado que se luce tanto en vivo (Los Bunkers siempre han sido mejor en directo que en sus discos) con más ritmo y la melodía ajustada a su estilo de canción que tiene por principio un respeto por el estribillo. Así ha sido desde sus primeros años que han sabido hacer convivir himnos masivos con otros temas más destemplados. Pero a su nuevo disco le faltó chispa.

Indudablemente ‘Noviembre’ suena mejor que sus primeros trabajos (de muy buenos temas pero técnicamente incorrectos) sin embargo se extraña la ambición de antes (ya no tendrían necesidad), hecho con apuro y sin presión por un grupo que puede llenar grandes estadios con sólo anunciarlo. Aunque también es un álbum que su fanaticada más fidelizada va a agradecer, solo que quizás sea a los únicos que les interese ().

ESCUCHA 'Noviembre' en Spotify.

★★★★★ TOTAL ★★★★ RECOMENDADO ★★★ PUEDE ESTAR BIEN ★★ MENOS DE LO ESPERADO ★ NO VALE LA PENA

Roberto Carreño

PRENSA y DIVULGADOR MUSICAL FREELANCE

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16 oct 2023

DISCOS: Francisca Valenzuela - Adentro "sin salida"

Adentro (Frantastic Records)
Después del quiebre con su pareja por más de 10 años y compañero musical que trabajó en sus anteriores cuatro discos, Francisca Valenzuela enfrenta su ruptura con un sexto álbum 'Adentro' de 11 nuevas canciones y anunciando como un registro más reflexivo. Sin embargo, la cantante no logra salir de su zona de confort de temas simples, frágiles e inofensivos, pero que en está ocasión acusan un retroceso en la factura de su sonido.

Para su cura emocional la cantautora -de actuales 36 años- contó con la colaboración de Francisco Victoria (el “Anwandter chico”) que asume una producción más sencilla y uniforme, menos pretenciosa que su predecesor y fallido ‘Vida tan bonita’ (2022) como último lanzamiento con Sony. Y Valenzuela parece haber quedado atrapada -o es que lo asume así- en un tipo de canción liviana, moderada y desapasionada, que más que el desahogo de una artista con el corazón herido por el término de una relación devela frialdad y cálculo, como si cada canción fuera un posteo de Instagram.

Y en eso Francisca -como la generación política del Frente Amplio a la que es cercana- tiene manejo y relato para explicar sus temas pero que en la práctica hay poca sustancia y realidad. Ella pertenece a una generación privilegiada que tiene un discurso armado pero de poca calle a la que le cuesta retratar a la sociedad fuera de los clichés y que incluso para hablar de sí misma caen en lugares comunes (como le ocurre a Álex Anwandter). “Si esto es lo que quiero ¿Por qué me duele tanto adentro?” canta en la canción principal, sin algo diferente a lo que ya hemos escuchado tantas veces en sus discos.

“¿Dónde se llora cuando se llora? Si nadie lo deja ver” pregunta en uno de sus singles (nominado al Latin Grammy como Mejor canción Pop Rock) y se contesta “drogada en un avión”, entonces imagino cómo alguien que va en metro a su trabajo o lleva a su hija al jardín podría identificarse con semejante pena. Es que hasta en temáticas en las que podría tener más similitudes con vidas comunes queda de superficial. 

El mejor momento del disco es la balada ‘Ámame’ que tal vez en vivo gane la fuerza que faltó en la grabación, pero lo demás es un loop de coros repetidos a lo que nos tiene acostumbrados (como la fastidiosa ‘Déjalo ir’), aunque está vez no hay un éxito nuevo ni un tema que vaya a destacar. Suena por debajo de los anteriores y es un disco plano, sin riesgo ni sorpresa, aunque principalmente faltó de pasión, culpa del problema de honestidad que tiene atorada a Francisca. 

Quizás le vendría bien dejar de admirar tanto a Cat Power y mirar más a Chrissie Hynde, Cyndi Lauper, Alaska o Laura Pausini (una escuela de divas que han sabido mantenerse por décadas). 

Tiene los años, el presupuesto, un nombre y contactos para salir de su armario interior, de arriesgar y en el que no perderá a ni un sólo incondicional ya ganado, pero un salto artístico del que podría salir victoriosa porque hasta ahora lleva varios discos donde mismo y en el que éste último ‘Adentro’ es un nuevo rebote. Sino también podría ser una muy buen vocera del actual gobierno frenteamplista ().

ESCUCHA 'Adentro' en Spotify


Otros discos: La fortaleza (2020) /  Tajo abierto (2014) / Vida tan bonita (2022) 

★★★★★ TOTAL ★★★★ RECOMENDADO ★★★ PUEDE ESTAR BIEN ★★ MENOS DE LO ESPERADO ★ NO VALE LA PENA