21 jun. 2009

EL VOTO MUSICAL: EL ROCK CHILENO EN CAMPAÑA

Año electoral y los músicos sacan nuevamente la voz y la guitarra para tomar partido en las campañas. Un escenario musical nada nuevo en nuestra historia, pero que desde el regreso a la democracia cobró más fuerza en la elección presidecial del socialista Ricardo Lagos, donde se realizaron una serie de megaconciertos en pro de su candidatura con bandas y solistas de al menos 3 generaciones distintas. Varios de esos nombres son los que luego se subieron a cantar en los actos de la siguiente elección en pro de la actual Presidenta de la República. Y este 2009, cuatro años después, en tiempos donde los votos, el apoyo y la promoción cuesta, una decena de músicos nacionales participó en el evento de lanzamiento de campaña del candidato de gobierno que competirá en la próxima elección presidencial de diciembre. ¿Las motivaciones de los artistas? cada uno las sabrá y tendrá que asumir a su momento, pero lo cierto es que en tiempos modernos esta estrategia me suena un tanto antigua, como esas viejas tácticas que aplastaron a artistas como Dean Reed o que han opacado el enorme talentos de otros tantos que se han arrendado para el show. "No será nuestro candidato" dijó una reconocida banda chilena en conferencia de prensa en Arica y dos noches después los mismos subieron a tocar al evento de lanzamiento de campaña del negado candidato en Santiago. ¿Contradicción? si, pero no importa, no es la única ni la primera vez que sucede. Hay bandas que en los pasillos o fuera de micrófono han dicho peores cosas de sus colegas y de los presidenciables pero que igual viajan todos juntos a Cuba, Francia o donde los inviten como parte de una delegación cultural del Estado. En Chile, es súper fácil creerse un músico de izquierdas y subirse a un escenario para llamar a votar por una opción si ese acto te garantiza un cupo pagado en los próximos Carnavalas Culturales. Y más simple cantar los temas más recurrentes del rock en democracia; Himnos del poto, las tetas, mujeres robustas, perros guachos y marihuana. La música que "entretiene" y poco nada reflexiona. Nadie me puede negar que desde el caso de Los Prisioneros en los 80's que no ha pasado nada trascendente de la música chilena. Una banda que mientras pudo provocó más de alguna inquietud, con peso histórico, como hito contracultural en el Chile reciente. Desde ahí muchas lindas canciones, montón de buenos discos pero muy pocos casos donde "el pueblo" se haya podido identificar; "Vuelvo" de Illapu y "Aerolineas" de Makiza entre algunas excepciones de un rock chileno que ha pérdido la condición política, sin caer en la demagogia de por ejemplo, "Manzana" de Los Prisioneros, su forzado regreso del 2004 o la mayoría de los discos punks, mucha metralleta y poco riesgo. La acción de músicos en campaña no es más que publicidad; Es muy extraño que alguien se identifique con un artista que se pasa 3 años cantando canciones amor y posando en las páginas de sociales para que al cuarto venga a levantar el discurso del socialismo y de igualdad, cuando la realidad de estos músicos en campaña es muy, pero muy distinta a la de la mayoría de los votantes de este país, que ni siquiera pueden mirar cómo es el VIP del Liguria. No hay nada de malo que un artista apoye una candidatura si es su opción y porque también es su derecho. Lo delicado está que ese apoyo sea a cambio de una gratificación y signifique asegurarse el puesto en cuanto evento pagado se organice desde el gobierno (eventos producidos por licitación entre los mismos productores encargados de organizar los eventos de campaña). Hay que tener más cuidado con la credibilidad, y en lo más intimo con la consecuencia. Para algunos puede ser un acto de valentía tomar una opción por algo, pero yo lo veo como un modo fácil de llegar a ciertos circulos de poder y acomodarse ahí. Ver a ciertos músicos sonriendo en un escenario electoral cuatro años después de la campaña anterior da pena, como que tratan de hacernos creer que en los últimos años no ha pasado nada, y lo cierto es que tal como antes están siendo utilizados como herramienta de promoción de algo que poco y nada tiene que ver con la música, y que dudo los represente tanto. ¿Cuál es la gracia de cantar por un candidato si en la urna puede votar por otro? y ¿cuánto vale prestar la imagen pública para una elección? Yo no creo que el apoyo de un músico cambie el voto de alguien en este país (o el ejemplo en USA de REM con Springsteen movilizados en 2 campañas pérdidas: Al Gore y John Kerry), porque aunque artísticamente existan lazos y fanatismo de mucho público eso no necesariamente se relaciona. Entonces todo esto no es más que ruido, efecto de medios, farándula y show, porque a la larga después de cada elección todos volvemos donde mismo. Seguimos siendo hijos, hermanos, amigos con una estrecha diferencia para elegir el tipo de chilenos que queremos ser. Pero esa decisión no es un voto político ni un respaldo en campaña, sino lo que cada uno de nosotros hacemos y aportamos para los demas desde el punto de vista y el lugar de donde nos protegemos, ya sea cantando canciones de amor bajo la lluvia o un himno generacional en contra de un sistema que no te identifica.