15 feb. 2008

EL DÍA DEL ORGULLO POP

"En Frecuencia" de Pali, puro pop puro.
No hay nada de malo en ser ambicioso, mucho menos si se tiene las agallas para ofrecerle al mundo un puñado de adhesivos estribillos pop y un rostro digno de Vogue. Pali es uno de los pocos artistas chilenos que conozco que tiene la confianza, y la opción, de deborarse al mundo. Su segundo y más reciente álbum "En Frecuencia" (2006) incluye algunas las canciones más inspiradoras del nuevo pop chileno, la imbatible "Buscaré", la contagiosa "Kilometros de Aquí" hasta la bailable melodía de "Para no Verte Más" funcionan como adelanto de un disco de canciones populares cuidadodamente producidas por la dupla Kanguro (Heyne/Guerrero) y la colaboración de Pali, Koko Stambuk (ex Glup!) y Rigo Vizcarra (Tronic).
Hace unas semanas escuché a uno de los payasos del Club de la Comedia burlarse del nombre del seudónimo del artista, como medida para salvar una rutina pobre y aburrida, desmereciendo los méritos que pueda tener el joven cantante (de tan sólo 25 años), que como pocos en este país lleva su nombre artístico con orgullo y una seguridad poco frecuente entre los musicos nacionales.
El sonido de Pali intersecta elementos del pop, la electrónica y guiños de la canción popular, un formato que puede emparentarse perfectamente a algunos registros del argentino Leo García o los mexicanos Fobia.
"En Frecuencia" súpero ampliamente las faltas contenidas en su disco debut "Electrocardiograma" (2003) y le permite a Pali ambicionar más allá de un mercado tan reducido como el local, por lo que deberá concentrarse en sus negociaciones internacionales y cerrar acuerdos que le permitan consolidarse como el chico de moda de MTV.
"A mi me encanta vivir en Chile, pero si me tengo que ir a vivir a México lo voy a tener que hacer y no sé, esas cosas se ven en el camino… Por ejemplo en una reunión me decían que me preferían rubio, porque habían visto fotos de mi rubio y yo les decía bueno pero eso ya fue y me decían que no, que si yo voy a México tengo que ser güero, tengo que ser rubio, y yo les dije que no sé que esas cosas las vamos a ver en el camino que si se firma algo ahí vemos, pero no se metan todavía en ese tema. Yo soy súper llevado de mis ideas en el lado estético y musical de mi carrera, por eso no me pasan gato por liebre muy fácilmente. " dijó en entrevista con GayMagazine.
De concretarse las novedades, más pronto de lo esperado Pali tendrá a miles de seguidores alrededor del continente festejando sus triunfos, convertido en uno de los más osados vocalista de su generación. Esto es pop, del más puro y ambicioso, pero con la actitud y las condiciones asumidas para saber en qué alfombra pisar. Atención con Pali, convertido en rockstar, que luego lo veremos marchando entre los festejos el Día del Orgullo Pop, bailando y coreando algunos de los mejores estribillos de la nueva música chilena.
Y ojo, que esto nada tiene que ver con esa mierda de kitch ni el movimiento electropop ni la música "alternativa". Este es el artista que debería hacer temblar las listas de las radios juveniles chilenas, protagonizar una campaña de jeans y llevarse todos los galardones de la MTV. Pali es un artista pop, que no pretende otra cosa más que ganarse las listas del mundo con su música, una tarea difícil pero que sabe muy bién que con eslabones como la testarudez y la confianza pueden acercarse las posibilidades. Por ahora tiene las canciones y la pinta, no es poco decir, para conquistar a un planeta de desinteresados que hasta ahora permanecen en el prejuicio que genera una cara bonita. Pero esto es mucho más que eso y un poco más.
Les recomiendo cambiar la frecuencia y disfrutar más de las canciones, que todo lo que viene después es sólo parte del goce y el orgullo. Por ahora hay millones de posibilidades de pop para bailar y cantar, y la música una sola.