11 feb. 2008

TODOS LOS PREMIOS SON DE AMY

Si a usted le llamó la atención la excesiva cobertura de los medios chilenos a los premios Grammy le aclaro a que se debió exclusivamente a la falta de noticias que sufren las oficinas de prensa de los medios dedicados al espectáculo. Por lo general los ganadores de Grammy`s nunca han tenido mucho que ver con las ventas ni listas de popularidad en Chile, salvo algunos casos aislados como Norah Jones o Amy Winehouse, los galardones más importantes normalmente quedán en manos de artistas del R&B y el country, géneros sin mucha influencia en Chile en términos de difusión y venta masiva.
Con los famosos y ejecutivos de TV en vacaciones, el grueso de la información no se revela hasta marzo, por lo que las excesos y canciones de Amy Winehouse llegan como caídos del cielo, y el Festival de Viña del Mar les garantiza una semana más de trabajo al equipo periodistico. Pero a ningún le interesó seguir giras como Garage Music o Cristal en Vivo que han reunido a miles de personas en las playas, lo que demuestra la popularidad y buen estado del pop rock nacional.
Las páginas de espectáculos nacionales sólo pautean en base a "golpes noticiosos", por eso es tan dificil encontrar columnas de opinión sobre el actual estado de las cosas. Destacan como únicas y honrosas opciones, la columna de discos de Marcelo Contreras en El Mercurio y Marisol García en La Nación Domingo. Pero mientras ellos reflexionan la mayoría de los medios está desconcentrado en fenómenos mediáticos como Raquelita Calderón y el caos de Britney Spears, algo batante más fácil hacer y de seguir.
¿Por qué esperar el próximo disco de Francisca Valenzuela para tener que analizar los fuertes de la figura chilena de mayor proyección de nuestra nueva música popular? Es así, como muchas veces se nos han escapado o perdido talentos. Si no hay crítica es difícil saber qué corregir, sino hay referencias de lo bueno es complicado adivinar desde que ejes se puede partir. Y esa pueda ser la misión de un a&r, pero ya no quedán sellos, y los ejecutivos normalmente discuten con la calculadora en mano. Por eso hace falta una mirada externa, que sea capaz de evaluar, situar y debatir un repertorio que, para muchos, es brillante y exportable, como en casos de Los Bunkers, Francisca Valenzuela, Teleradio Donoso o Javiera Mena. ¿O es que debemos esperar que se ganen un Grammy para seguir insistiendo con ellos? Tal vez, la única manera sería anunciar la anorexia, homosexualidad, adicción a la cocaina o otro "comportamiento socialmente condenable" para darle luces de importancia a una figura de la musica chilena.
Y si dicen que no vende, bueno, ¿por qué nadie cuestiona que las grandes "estrellas" salidas del programa Rojo deben animar programas para seguir cantando? Que la industria que los creo se derrumbo, que gastaron cifras, que inventaron éxitos y futuro, y ahora ninguno vive de la música. Cuando recuerdo muy bien al "tío conductor" diciendo que el espacio había devuelto un lugar importante para los músicos chilenos en la tv y en la radio. Hay un montón de artistas que jamás tuvieron que involucrarse con Rojo para seguir haciendo música y ser éxitosos con ello, muy ajeno a los Disco de Oro de mentira que le regalaron a tanta figura de plástico y desvalorizaron la compra de discos. Y no voy a decir que todos, porque había un par que se podía trabajar, pero la ambición de los ejecutivos los revolvió en una opera de engaños que se redujo sólo a un inminente fracaso del formato.
Los Grammy`s no son una mentira, pero tampoco una verdad. Hay un montón de otros discos que producen mejores conciencias o movimientos culturales en torno a su resultado. Tampoco los Altazor son un antecedente de lo que se hace en música chilena actualmente, para nada. En general, hay que cuestionar estos premios y todo, incluso lo que yo mismo publico, porque siempre de una u otra manera representamos intereses, aunque vengan del individualismo, son intereses. Asi que es mejor desconfiar de todo, o al menos cuestionarse de vez en cuando.
Mañana se cumple un nuevo aniversario del lanzamiento de "Thriller" de Michael Jackson, el disco más vendido de la historia y una de las obras más influyentes del pop contemporáneo, y claro, puede ser interesante recordarlo, pero ¿no hay nada más que decir?
Me da pena decirlo, pero siento que hay gente que esta trabajando sólo "haciendo la hora", y que no se da cuenta de la enorme influencia que tiene su trabajo. Con la opción de movilizar a ejecutivos, a músicos, managers, agencias discutiendo, o mejor, lograr efectos entre los lectores. Lo que se está imprimiendo hoy es la pauta para el resto de los medios de mañana, por lo que la responsabilidad en torno a la información es importantisima. Rigurosidad, contenido, opinión hace mucha más falta. No todo puede ser sólo comunicados de agencias ni argumentos que ya están escritos, hay que rebatirlos, cuestionarlos, revisar más en profundidad lo que se hace, porque es así como ya nos han metido goles de fraude como Rojo y tanta otra mentira que anda dando vueltas.
Hasta la censura a Alejandro Sanz en Venezuela me parece un tema mucho más importante que lo que este pasando en una premiación en USA. Sin duda que la discriminación política es algo que muchos artistas de este país conocen y quizás es hora de manifestarse ante tal acto de intolerancia de un mandatario como Chávez. Ese si que es un tema. Pero claro,"aquí nadie se quiere quemar", no ven que después le andan ofreciendo combos o escribiendo canciones. Por eso digo que es tan fácil cuestionar a Britney, que la pobre chica no es capaz de defenderse sola y menos va a tener tiempo de discutir con alguien del fin del mundo, de un país tan poco relevante (para los Grammy o las ex estrellas de Rojo que se han ido al extranjero) como Chile.
Yo no voy a comprar el diario por el Grammy de Winehouse, probablemente lo compre cuando la encuentren muerta por sobredosis y su imagen sea tema del día en el mundo. El disco ya lo escuche, lo tengo y está bueno, pero no me drogo escuchandola. Para eso hay un par de viejas muchos más intensas emocionalmente con las que uno se puede ir "en la vola". Aunque lo bueno es que el Grammy se lo ganó una chica de las buenas, de las que se han equivocado en la vida, de las que han aprendido y domesticado su talento en base a la realidad y a lo que puede provocar el exceso de estímulos. El triunfo de Amy representa a una generación de chicas feas, desobedientes y carreteras que el mundo siempre las llamo "locas" y que nadie daba un peso por su futuro. Y ahora la británica se gasta en cocaína todo lo que le sobró de su pasado, disfruta y gana con lo que hace. Le doy un Grammy, todos los Altazor, todos los discos de oro del Rojo y un beso, por ser tal como es.
Amy, desde ahora seras la Janis de nuestra generación y espero que sigas bailando del otro lado del éxito.