26 jun. 2019

Américo, Me duele la guatita

El cantante tropical anunció hace unas semanas que cancelaba una gira de conciertos por Estados Unidos por razones de salud, un comunicado de alta repercusión en la prensa chilena que resaltó la baja del tour norteamericano. Pero nadie dijo ni revisó que solo se trataba de un show cancelado en Filadelfia y no hay rastro de que fuese una gira. 

Han pasado 10 años del impacto de Américo con los discos 'A morir' y 'Así es' (2008) que desprendieron sus más grandes éxitos (El embrujo, Te vas, Que levante la mano) que lo llevaron a triunfar en el imponente Festival de Viña del Mar en dos años consecutivos. Domingo Vega, su nombre real, se instaló como un protagonista de la música popular chilena de la última década. 

Pero han pasado 10 años, cuatro discos, una docena de sencillos, giras, contratos con sellos, polémicas faranduleras hasta un libro y su postergada -y publicitada- mudanza a Miami. Américo ha sabido mantenerse en la primera línea del escenario local pero todo amparado en lo que fue el éxito de sus tres canciones de hace una década, lo demás solo ha sido marketing. 

Tuvo excesos (varios confesados en su libro), desordenes artísticos (como imitar a Marc Anthony), cruzar a la balada y volver a su origen en la cumbia pero las canciones nuevas pasan como una versión repetitiva de si mismo. Probablemente 'Mi Deseo' (2018) fue su single mejor logrado aunque que no suena como un tema propio, puede ser cualquier cantante centroamericano, y sus números en Spotify no despegan del promedio local (400 mil escuchas mensuales). Los artistas que salen de Chile y hacen tours en el extranjero promedian el millón en la plataforma. 

Por eso no sorprende que a solo días de cancelar el "tour" por Estados Unidos por una operación anunciara un concierto en Chile, su medio ambiente más natural, porque vivir en Miami no significa que esté realmente haciendo carrera en Norteamérica. Alberto Plaza con bastante más trayectoria internacional ha asumido que vive en esa ciudad porque le gusta y no porque triunfe en Estados Unidos. En el caso de Américo pudo entrar en países vecinos como Perú, Bolivia, Ecuador y Argentina pero su relación se diluyó y en los shows europeos son para la comunidad chilena y latinos residentes, no por proyección como suele imaginarse. 

"Me duele la guatita" decía la pequeña Christell cuando su papá la obligaba a cantar en un show en Calama, un episodio como punto de quiebre para su carrera que se iría a México (ida y vuelta). Lo que está haciendo Américo con generar un escándalo anunciando una operación rutinaria a través de los medios fue para -nuevamente contar- que vive en Estados Unidos y promocionar otro show en Santiago, la prueba de que su estrategia ha sido tan efectiva como desesperada.