28 may. 2018

Premios Pulsar, lo que no hay

Mon Laferte la gran ganadora 2018
A falta de estímulos y visibilidad las premiaciones son a lo menos un foco de atención para muchos de los nominados, un momento donde se puede fantasear con la idea del glamour que rodea a la música más popular y por una noche sentirse parte de una escena de música chilena a la que le sobran ganas pero le falta mercado. 

Aunque el primer problema de estos premios, al igual que sucedía con los Altazor, es que son organizados por la SCD (Sociedad del Derecho de Autor) lo que evidencia un permanente conflicto de interés a la hora seleccionar nominados y a quienes participan de las votaciones (músicos, periodistas, productores y gente de radio). Como suele ocurrir en un medio tan pequeño es fácil toparse con amigos, enemistades, colaboradores o simplemente criterios parecidos (hay bandas que solo figuran porque son gusto de dos o tres periodistas, de nichos de amigos). 

Aunque la intención puede ser buena (premiar a la actividad musical del último año) se cometen varios pecados; Solo participan las obras o artistas que se postulan por eso varios nombres de trayectoria y éxito no figuran en categorías porque no han llenado un formulario. Y por el contrario la mayoría de quienes si postulan figuran en la categoría "Artista del Año" cuando entendemos que para eso se necesita mucho más que sólo haber publicado un disco. Con esto la restan peso y credibilidad a las nominaciones más importantes y siendo honestos ¿Alguien podría dudar que Mon Laferte no se merece todos los premios? incluso a los que no la nominaron (Artista Rock, Música de Raíz, Artista Balada que este año es una categoría desierta, Mejor Cantautor) y no tiene que ver con gustos, los méritos artísticos, comerciales y su alcance no tiene comparación ni competencia. ¿Qué ese disco lo hicieron en México con plata de una multinacional? Nadie podría decir que es una cantante inventada por la gran industria y muchos discos que se editan en Chile van de independientes pero se financiaron con millones del FONDART (¡independiente es incluso no pedir plata a los gobiernos!). Aún encima, el disco de Mon Laferte producido en México para el mercado internacional suena súper chileno, como su origen en el puerto de Valparaíso. 

Un poco de seriedad y un poco de justicia, resulta dudoso que álbums como el de Fernando Milagros o Paz Court figuren solo en la categoría arte de un disco o videoclip cuando en todos los sentidos tienen más peso que otros del extenso listado de seleccionados (¿les faltó lobby?). En la casilla Álbum del Año aparecen 60 discos y algunos de esos trabajos ni siquiera aparece en el buscador de Google, tendría que exigirse algo más para llenar una postulación. 

Esto de los premios se trata básicamente de marketing, de promoción y algo de ruido para un panorama donde cada quien tiene su propia escena, una tajada de éxito a su manera y condiciones (el metal con los metaleros, las cumbias con las cumbias, los azules con los azules). Y la SCD también quiere la foto premiando a la artista del momento y saldrá en toda la prensa, la sociedad de autores lleva tiempo tratando de mejorar y transparentar su imagen. Plata para está ceremonia y más tienen.  

Según el parecer de quien escribe Mon Laferte se tendría que llevar Artista Pop, Canción del Año, Álbum del Año, Artista del Año (votación del público) y a la canción más tocada en radios. El Artista Rock debería ser para el debut de Lanza Internacional, Mejor Cantautor para Natalia Contesse por 'Diluvio' y Publicación Musical literaria 'LLora Corazón' de Marisol García

No son los Grammy Latinos donde compiten los pesos pesados de la industria (y donde de vez en cuando alguna figura en ascenso consigue entrar en las categoría alternativa) por lo que más conviene es la difusión y promoción en torno las nominaciones y galardones, los premios no influyen en la venta de shows ni en las descargas de discos pero si ayudan a crear cierta "sensación ambiente" algo que los Premios Pulsar no tiene capacidad de ampliar porque es de nichos y no hay mercado en Chile donde exista competencia, rebotan donde mismo. ¿Alguien sabe qué pasó con los grandes ganadores de las anteriores ediciones? Uno se fue a vivir lejos a contemplar el horizonte y otra anunció que se retira. 

Los Pulsar es lo que dura la ceremonia y la foto en el diario el día siguiente, una fachada y un show de simulación, la transmisión es como un eterno programa piloto donde se tiene la esperanza que alguna vez suceda algo. Y eso es lo más triste, lo que realmente pasa con la música chilena no lo vamos a encontrar ahí. 

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