14 may. 2016

El final de Astro ¿qué perdió el pop chileno?

Astro (por Carlos Müller)
En 7 años de historia Astro no pasó inadvertido, fanáticos y detractores confesos (entre los que me incluyo) fueron testigos del posicionamiento del grupo, que como parte del promisorio Nuevo Pop Chileno encabezó la escena de bandas indies capitalinas con proyección internacional.  Pero así como sumaron elogios y expectativas también quedaron expuestos al juicio, una cosa llama a la otra. 

"Siempre nos bombardearon con críticas injustas, hasta que nos cansaron. Esta pausa que vamos a hacer también tiene que ver con eso" dijo Andrés Nusser a Revista Paula, entrevista que se adjudicó la exclusiva. El vocalista habló de darse un tiempo "Han sido 7 años intensos, de muchas giras, conciertos y ensayos. El último disco, Chicos de la luz, fue muy difícil hacerlo y no logró los resultados que esperábamos". Pero a qué críticas se refiere Astro, aún cuando el disco no desprendió un hit fue reseñado en gran parte de los medios musicales hispanos y salieron principalmente favorecidos. Quizás la excepción fue Marcelo Contreras en Diario La Tercera: "Chicos de la luz presiona las mismas teclas, pero suenan tempranamente gastadas. El radio de acción se estrecha, cercando motivos y sonoridades hacia una zona infantil, incómoda a ratos" pero nada tan demoledor (la crítica en este blog tampoco lo fue). 

Lo decía Nusser hace unos años en Disorder "En Super45 tuvimos nuestra primera experiencia con los trolls. Cuando los leía, sentía cada uno de ellos como dardos directo al corazón. Leer esas puteadas fue una experiencia terrible”. Pero superando el trolleo Astro no paró de tocar y llamó la atención en festivales internacionales como Lollapalooza Chicago, Rock al Parque, Vive Latino y Primavera Sound. "Los chilenos reafirmaron su romance porteño y se confirman como la avanzada de una nueva generación de rock latino" escribió Clarín de Argentina para su show en Niceto en agosto pasado. Pero en Chile se le exige más que nuevos hits, principalmente en tiempos de manifestaciones y compromiso social Astro emerge y declaró a El País de España Somos una banda sin ataduras ni causas. Aunque me tilden de hedonista, prefiero hacer temas inspirados en lo imaginativo, en historias fantásticas o fábulas antes que en el movimiento estudiantil" y eso generó más reproche (ver comentarios), aunque para ser justos ninguno de sus generacionales en el pop chileno tenía mucho discurso hasta el último disco de Anwandter (Gepe tiene un éxito con las papas fritas y Javiera Mena sobre un pegaso). Y aunque la NPR en Estados Unidos los ubicó entre los mejores lanzamientos del 2012 el mismo elogio les resta peso "Cuando tu cerebro está en llamas tras escuchar a la contraparte más politizada de la música chilena, Ana Tijoux, escuchar a Astro es como estar de vacaciones". 

La pérdida de Los Bunkers dejó a la escena local sin una gran banda de rock pop para masas, y fuera de gustos, la partida de Astro le quita esperanza a una escena alternativa que mueve más prensa que tickets, con mucho público en Twitter y más trolls que los que van a sus conciertos. Porque el gran mérito de Astro estuvo en el debate, en no pasar tan inadvertidos como la mayoría de las bandas y representar una estética y un discurso que identifica a algunas escenas pero al que le faltó tiempo y discos para madurar una propuesta. Dejaron un par de hits y un nombre en el indie latino que otras bandas no conseguirán ni aunque lo intenten durante dos décadas (así como Kudai al mainstream). Lo que suceda en el futuro tendrá que ver si serán recordados por los debates que provocaron o por la trascendencia de sus temas.

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