16 mar. 2015

Lollapalooza 2015 y el mundo allá afuera

Postal 2015, foto La3ra
Incendio en Valparaíso, un banco le pasa millones de dolares al hijo de la Presidenta y el Colo-Colo le ganó el clásico a la U.Chile.  Pero pase lo que pase ya tenemos Lollapalooza en Santiago de Chile y por quinto año consecutivo ganó la música. 

Según las cifras y lo que se pudo observar en el Parque este 2015 asistió menos público que años anteriores, el análisis de algunos explica que se debió a la falta de nombres más masivos para el arrastre. Es cierto que Kasabian o Kings of Leon lideran carteles en otros lugares del mundo pero eso no quiere decir que en Chile sean tan populares y acá la masa acostumbra a esperar el "hit" y la nostalgia asegurada. Distinto con la electrónica, el público adolescente es fiel y alcanzaron los peaks de convocatoria de cada jornada (Skrillex y Calvin Harris la segunda noche). Pero no descuidemos lo importante; Es un evento muy bien producido, cada vez más cómodo y diverso, capaz de cumplir con los mayores (Robert Plant, The Specials) como encantar a los niños (Kidzapalooza). Solo queda la idea que este año faltaron himnos y coros para las grandes masas. 

Los números chilenos presentes este año (un 48% del line-up) destacaron con aciertos pero también generaron algunas discrepancias. 1) Los horarios; La mayoría salió durante las primeras horas y tocaron para menos público del merecido, como Fernando Milagros que tocó para un tercio de la cantidad de gente que vio a Joe Vasconcellos el año pasado en el mismo horario y escenario. No es culpa de Milagros, la mayoría llegó pasadas las 18:00 horas y tampoco vio a Congreso o LÓPEZ. 2) La selección; La producción debe definir si la elección es consagratoria, méritos por el último año o un evento para posicionar sus artistas del booking (como Bitman que ha tocado todos los años con sus distintos proyectos). De todos modos para quienes puedan pensar que esto tiene que ver solo con un grupo acomodado de artistas la participación del rapero Portavoz es la mejor respuesta, él está absolutamente fuera del sistema, de los medios y el circuito que sale en la prensa. 

Foto El Mercurio
Finalmente Lollapalooza ya es un evento probado y confirmado en el panorama local por sobre la potencialidad de su cartel. De paso elevó las exigencias respecto de otros espectáculos y aumentó tanto en público como expectativas en solo cinco años de posicionamiento. Y en un mercado acostumbrado a llenar estadios con baladistas y  metaleros Lollapalooza ha logrado reunir a electrónicos, alternativos y rockeros en un solo concepto con carácter de festival pero también de hito anual.  Y aunque a veces se proyectan más frivolidades como famosillos en el VIP y los looks de las chicas lindas esto es por sobre todo música.  

Mientras afuera del Parque O´Higgins siguen pasando cosas en Santiago, Chile y el resto del mundo en Lollapalooza pasamos dos días de plenitud musical como pocas veces se puede apreciar en la vida, es parte del distracción (como alguien acusó a las multinacionales que producen el evento) pero que no nos exime de emocionarnos en torno a algo tan necesario como la música. Y aunque a esta versión 2015 le faltaron postales inolvidables está la sensación de que fuimos parte de algo que vamos a seguir valorando más allá afuera. 

DÍA 1. 
Fernando Milagros en plenitud, foto producción 
Inauguró la jornada LÓPEZ la banda de los hermanos Álvaro y Gonzalo López de Los Bunkers (actualmente disueltos) con una serie de canciones  concretas pero que necesitan más procesos para encontrar un sonido más propio. Seguidos por Fernando Milagros que en plenitud muestra la evolución de sus anteriores discos y supera la frialdad de su último álbum logrando un elegante concepto de canciones. Por su parte el grupo Congreso exhibió sabiduría musical y compromiso con su trayectoria, que mereció un mejor horario y más público. Y el interior del Arena el electropop de MKRNI en el limite de reventar su sonido consiguió su mejor momento con el single 'Inercia' pero falta fiato en una banda que se proyecta. Mientras Zaturno demostró que lo suyo es el espectáculo en vivo generando situaciones y dinámicas para cada tema, y un  momento para recordar junto a Dj Raff y Solo Di Medina haciendo '2001'. Luego en el mismo escenario Camila Moreno hizo un show más delicado en canciones que van desde la acústica 'Sin Mí' (bonito adelanto de un nuevo disco) al rock alternativo heredado de PJ Harvey. Mucho menos gritona que antes Camila pero que evite los chistes para próximas actuaciones.
Siguieron la Familia Chilenita del Funk (Chancho en Piedra + Los Tetas), Chinoy,  Ritmo Machine, Ana Tijoux y Javiera & Los Imposibles pero no fue posible verlos. 

DÍA 2. 
Portavoz el mejor set chileno del 2015, foto producción
Abrió Quique Neira que dedicó gran parte de su tiempo a hablar de causas como el 20% de música chilena en las radios y la despenalización de la marihuana (#SácateUnCliché) solo que cuando comenzó a cantar los éxitos que grabó junto a Gondwana se terminaba su tiempo pero siguió tocando (nuevamente, porque ya lo hizo en su actuación anterior). Una falta de respeto para las bandas que continúan y más de un artista que forma parte del booking de la productora que realiza el festival. 
Mientras en otro escenario tocaba CoffeeHouse, grupo chileno que graba temas en inglés con bastante poco que aportar, al interior de La Cúpula se presentaba Fármacos, quinteto promesa del indie pop capitalino. La banda se desprendió del ambient y las secuencias de su álbum debut 'Los Días Más Largos' para avanzar hacia un formato más concreto en pop rock, solo les falta la canción que los ayude a desprenderse. Por su parte Pedro Piedra algo despreocupado del espectáculo no rindió todo lo que podía ser, aunque invitó a Gepe (en una combinación más llamativa que musical) e hizo un tema tributo a Jorge González (él forma parte de su banda en vivo) para marcar puntos frente un caluroso mediodía en la capital. Un show descuidado y se pierde la oportunidad de hacer algo más grande en escenarios mayores. 
Lo más interesante estaba por comenzar en otro rincón del Parque con Portavoz, un rapero que desde la rima combativa ha desarrollado una carrera completamente alternativa e independiente. Un discurso muy duro contra el Estado, las multinacionales (que financian el evento) y los cuicos (presentes también en el festival). Barrió con todos y contra todo pero con rimas consistentes, rítmica y notables invitados ("amigos de la población") como el MC Subverso. Todo lo contrario en otro lado del Parque con Astro, una banda absolutamente superficial (ruidos, gritos y pop) sonaron impecables pero eso ya no es un mérito. 
Y en La Cúpula tocaba el cuarteto femenino Lilits más rockero que nunca pero con un mal comienzo en el sonido que retrasó su salida y acopló momentos del show. Están montando un buen espectáculo pero necesitan de una vocalista más visible y convincente para ese sonido y actitud para proclamar el "aborto libre". Más tarde estuvo Miss Garrison pero la salida tuvo errores imperdonables para un show de esa categoría y horario. Para la próxima será. 

Nombres nacionales para el 2016:
Javiera Mena (la gran ausente de esta edición presentando su nuevo disco), Fiskales Ad Hok (banda insignia del punk chileno), Gondwana (el grupo chileno que más toca fuera del país), Javier Barría (cantautor indie en completa avanzada), Soledad Vélez (chilena radicada en España con notoria proyección en escena indie de ese país), Colombina Parra, Fulano, Tunacola, Pánico y con nuevos lanzamientos; Gepe y Alex Anwandter

ANTERIORES;
Lollapalooza 2014, la fiesta es nuestra 
Lollapalooza 2012, Arde Santiago 
Lollapalooza 2011, donde había que estar