24 oct. 2010

Internacionalización a la chilena; "Todos Iban a Ser Estrellas"

Américo es la figura revelación de la música nacional de los últimos años en Chile. Lo acredita el éxito de sus canciones y el arrastre de sus conciertos en vivo que lo han posicionado como uno de los solistas más afamados del pop local. Pero  recién triunfa y algunos empiezan a exigir la internacionalización, como si ser exitoso en Chile fuera mérito suficiente para pararse en Estados Unidos o bastara con hacer promoción en radios de Argentina para consolidarse en el exterior.

Lo que está pasando con Américo no es inédito, cada cierto tiempo aparece un músico que destaca en el país  y la prensa comienza a hablar de proyección internacional (cuántas veces se dijo que María José Quintanilla triunfaba en México ¡por favor!).   Ir a hacer promoción a otros países es un primer paso pero no es garantía de nada, y de ahí a convertirse en una figura de renombre internacional pueden pasar años o no suceder nunca. La Ley pasó cinco años viajando a México antes de radicarse porque es un trabajo metódico que requiere de difusión en radios, apariciones en televisión, conciertos, representantes y un disco publicado.
La prensa local es la más interesada en entusiasmar a sus lectores y termina por hacer creer a los matinales que por ir a cantar una canción con Los Nocheros a Buenos Aires hay una noticia, cuando en realidad  la música chilena en Argentina no vende tickets ni discos. Sólo La Ley, Gondwana y los disueltos Kudai han cruzado la media.  Aunque también la prensa trasandina tiene a Javiera Mena  como su favorita y Ana Tijoux ha llamado la atención con ‘1977’, pero para hablar de “triunfo” en el mercado argentino falta mucho, es una industria mucho mayor que está tan cerca y a la vez muy lejos de lo que sucede en Chile.  

El sábado pasado durante un concierto en el Teatro Caupolicán, repleto, el sello le otorgó un “Disco de Diamante” a Américo por 100 mil copias vendidas de sus 3 discos.  Un premio inventado por los mismos ejecutivos que hace unos años regalaban discos de oro y platino para los cantantes del programa Rojo, construyendo una farsa que termino con la importancia de los premios por venta.  Y se trata de la etiqueta discográfica de la mayor distribuidora de discos del país, entonces el premio  se lo entregan para ellos mismos.

Américo está en condiciones de dar pasos para otros mercados, tiene el repertorio y actitud para actuar en cualquier escenario,  pero el proceso de exportación de música chilena hacia el resto del continente –con o sin sellos- no ha sido una tarea sencilla ni inmediata para nadie, históricamente a los artistas chilenos les ha costado más.  Entonces las expectativas con Américo pueden quedar en ilusiones si alguien se confía que su éxito está garantizado por lo que ha hecho en Chile, porque si bien es meritorio, aún falta incrementar su cancionero (con más éxitos radiales que los ya reconocidos), desprenderse de ciertas ataduras de la industria local y autoproducir video clips y fotos de mejor factura.  

Américo es hoy, la figura local más popular del pop nacional, pero recordemos que  Joe Vasconcellos y Gondwana  tuvieron sus propios fenómenos de ventas y éxitos en Chile, y a pesar de que siguen activos y trabajando, ya no cuentan con el mismo apoyo ni reconocimiento en los medios. Y  en algún momento “todos iban a ser estrellas de la música latina”.