15 may. 2010

ROCK CHILENO Y LA VOZ DE LOS NOVENTA

Para algunos, una exageración de los sellos, para otros un invento del periodismo mientras que para muchas bandas fue el punto de partida. ¿Cuánta música de la que se publicó en la década noventa se mantiene en las tiendas de discos con reediciones, cuántos grupos aún persisten y qué pasó con todas aquellas promesas de que a través de MTV las bandas chilenas iban a conquistar el mundo?
A casi 20 años de la edición del disco 'Corazones' el rock chileno no ha vuelto a repetir la hazaña, pero si ha tenido algunos grandes y pequeños momentos de música. El Nuevo Rock Chileno de la década noventa tuvo la dura misión de nacer en la Transición y hacer entender a muchos que el rock era algo más que un grupo de chascones que se quejaban del mundo. Y el abandono de la clase política que llegó al poder tras el plebiscito de 1988 llevo a crear la ATR (que luego mutaría en las Escuelas de Rock), una organización clave para la nueva generación de bandas que emergería durante la primera mitad de la década noventa, que a la vez se convertirían en los primeros ejercicios de los sellos multinacionales por grabar, producir y proyectar bandas. Una industria donde había dinero, muchas bandas que ver y una nueva generación de periodistas jóvenes interesados en describir lo que estaba pasando con la música chilena.
El Nuevo Rock Chileno de los 90's no comenzó en 1995 con la multinacional EMI como muchas veces se escribe. El sello local Alerce venía publicando bandas como Los Tres (1991), Los Miserables (1992), Las Panteras Negras (1993) y La Pozze Latina (1993), que se convirtió en la primera banda de hip-hop local que triunfó en radios con el sencillo 'Sex Maniac'. Luego BMG con su filial alternativa Culebra lanzó en 1994 su propia campaña con los discos de Entreklles, Fiskales Ad Hok, Los Peores de Chile (con más de 10 mil copias vendidas), Criminal (con su debut publicado en Japón y favoritos de MTV metal) y Nicole (uno de los discos locales más vendidos de la década). En paralelo a todo un trabajo independiente de bandas que circulaban fuera de las radios y la TV, y el éxito alcanzado por La Ley como la banda pop más importante y Los Tres como la mayor revelación de la época. Aunque el proceso más llamativo de la época ocurriría con el lanzamiento simultáneo de 10 nuevos discos de EMI (Lucybell, Bambu, Machuca, Pánico, Santos Dumont, Los Tetas, La Doce Vita, Christianes, Jano Soto, Los Barracos) y Alerce (Mal Corazón, Chancho en Piedra, Ludwig Band, Los Morton, La Floripondio,) con 2 masivos conciertos, video clips y actuaciones en programas de TV (Más Música de Canal13, Interferencia de Megavisión, Top30 de LaRed y la programación de Canal2 y ViaX en el cable) y sencillos rotando en la radio más influyente del periodo, Rock&Pop. Todo de la mano del nuevo periodismo musical que se fue especializando en medios como Zona de Contacto (El Mercurio), Subte (LaTercera), Extravaganza y revista Rock&Pop.
Muy gráficos y necesarios son los discos compilatorios 'Con el Corazón Aquí' producidos por la ATR (Asociación de Trabajadores del Rock) que en marzo de 1993 lanzó su primera producción discográfica, un álbum doble con canciones de Congreso, Séptimo Sello, La Banda del Capitán Corneta, Parkinson, Tumulto, La Dolce Vita, Los Miserables, Profetas y Frenéticos, Compañeros de Viaje, Atomic Agressor, Realidad Virtual, Callejón Oscuro, Sexual Democracia, La Pozze Latina, Diva, Los Morton, Rudy Wiedmayer y la Nave, Los Culpables de Todo, Anachena, Nex Mormex, Panteras Negras, Lucybell, Fixion, Fulano, De Kiruza, Duele, Andrés Godoy y la Divina Paciencia, Los Tres, Panzer, Santos Dumont, Nyabinghy, Pequeño Vicio, Los Indices, Arteknia, Mauricio Redoles y Massacre. Y en noviembre del mismo año 'Con el Corázon Aquí II' con Madame Mim, Los Peores de Chile, Mal Corazón, Cangrejo, Amalia La Luna, Mala Vida, Jeannette Pualuan, Kulto y una grabación para 'La Muerte de Mi Hermano' con Arlette Jequier (Fulano), Kid Latín (La Pozze Latina), Miguel Barriga (Sexual Democracia,), Archie Frugone (Anachena), Alvaro Henríquez (Los Tres), Max Sieguel (Los Morton), Claudio Narea (Profetas y Frenéticos), Héctor Escárate (Los Cráneos), Alejandro Campos (Nex Mormex), Mauricio Redolés, Andrés Godoy, Rudy Wiedmayer y Francisco González (Lucybell). Claramente de ahí salieron algunos de los momentos más significativos del rock local post gobierno militar tocando la banda sonora de la transición.
Ya con varios número uno, miles de discos vendidos y varios contratos finiquitados los sellos multinacionales siguieron firmando nuevas bandas entre 1995 y 1997; Javiera & Los Imposibles, Venus, Solar, Blu Toi, Los EX, Huaika, Mandracula, Gondwana en BMG, el debut solista de Carlos Cabezas, el olvidado primer disco de Terciopelo y el superventas 'Ser Humano' de Tiro de Gracia con EMI, Santo Barrio, Fruto Prohibido, De Kiruza, Total Mosh y Canal Magdalena por Warner (filial Bizarro), Santa Locura en Polygram y Tatiana Bustos, Contradicción, Mauricio Redolés y La Rue Morgue con Krater (Sony Music). Mientras que el sello independiente Background lanzaba Shogún y Los Mismos, Combo Discos de Panico que también lanzó Mambotaxi y Tobías Alcayota, y Elso Tumbay con Fusión y Congelador con QuemaSuCabeza, la primeras señales de lo que ocurriría después con la escena indie de la capital.
De las bandas firmadas en 1995 EMI sólo siguió trabajando con Lucybell, Machuca y Los Tetas (Bambu sólo alcanzó a editar posteriormente en EP pero Quique Neira abandonó el grupo para integrarse a Gondwana). Además de la discografía de Joe Vasconcellos y Tiro de Gracia, como sus mayores aciertos comerciales, cerrando la década con su contrato en 1999 con Saiko (firmados por Virgin, como el grupo de los ex La Ley). Mientras que los dos mayores descubrimientos de Alerce; Los Tres y Chancho en Piedra quedaron en manos de Sony Music que también lanzó a Los Bandoleros y un segundo disco con La Rue Morgue. Y BMG acreditó el éxito comercial de Nicole y Gondwana, además de lanzar los debuts de Supernova, Paul Barreux y Glup! más el último disco de estudio de los grupos La Pozze Latina y UPA, mientras SonyMusic firmó a Makiza, Frecuencia Rebelde y Resonancia. WARNER tenía a Los Miserables, Canal Magdalena y la representación en Chile de La Ley, que triunfaba en México.
Claramente de ese proceso son muy pocas las bandas que continúan activas como marcas consolidadas en festivales, eventos universitarios, giras de verano y salas de conciertos. De hecho sin importar lo que haya pasado con sus últimos discos Los Tres, Joe Vasconcellos, Lucybell, Chancho en Piedra, Javiera & Los Imposibles continúan activos en la cartelera, mientras que Pánico gira permanentemente en Europa y Gondwana es el grupo con mayor actividad en Sudamérica. Por lo que con la distancia quizás todo lo que sucedió en 1995 fue un exceso, pero al parecer tampoco estábamos tan equivocados.
Es cierto, la mayoría de las bandas recopiladas en la década n0venta han pasado al olvido absoluto como también ha sucedido que muchas se han reivindicado con el paso del tiempo. Pareciera que las canciones de Christianes, Santos Dumont o Supernova suenan mucho mejor ahora. Pero también hay jóvenes interesados en los primeros discos de Los EX y Los Peores de Chile, convertidos en pequeños clásicos del periodo, una década que reconoce a discos como 'Ser Humano' de Tiro de Gracia (Triple platino), 'El Resplandor' de Carlos Cabezas, 'Sueños en Tránsito' de Nicole (platino), 'Fome' de Los Tres (doble platino), 'Mamma Funk' de Los Tetas (platino) y los homónimos de Gondwana (triple platino) y Lucybell (platino) entre los mejores momentos.
Muchos discos y bandas intrascendentes que por una u otra razón pueden considerarse como referentes o importantes para analizar un proceso. Hay ejecutivos discográficos y managers responsables de las promesas incumplidas aún trabajando en lo que queda de industria discográfica. Por eso muchos discos que si fueron negocio en esa época han sido retirados del mercado y se han convertido en CD de colección. Tal como ha ocurrido con gran parte de la música popular chilena de la década '60 y '70 en manos de editoriales con poca mirada artística. De hecho, salvo discos de La Ley, Chancho en Piedra, Los Tres, Joe Vasconcellos y Lucybell es muy poco lo que se puede conseguir en las tiendas, y no precisamente porque no es un negocio, a veces simplemente es por comodidad de los ejecutivos responsables en los sellos. Y es cierto, sin un MTV que les muestre lo que hay que vender es complejo hablar de música con personas que sólo hablan de marketing.
De los 90's nos quedaron muy buenas canciones para el cancionero local, algunos grandes discos para coleccionar y de paso muchos ejemplos de cómo no se deben hacer las cosas si se quiere trabajar en el mundo de la música. Por desgracia no todos y muy pocos de esos grupos aprendieron, algunos sobreviven pero como zombies (¿o es que alguien espera algo interesante de un nuevo disco de Chancho en Piedra o Los Tres?) y con tanto ejecutivo discográfico aún suelto por ahí usurpando del talento de nuevas bandas todavía queda camino que despejar. Pero si hay algo que tenemos claro es que no es lo mismo haber vivido y formado parte de los 90's escuchando Aleste o Diva que haber seguido a Los Miserables o Los Tetas. En los noventas, como antes y hoy se inventaron muchas cosas, pero finalmente es paso del tiempo el que permite entender que no todo ha sido una mentira y de que en Chile también pasaron y suceden buenas cosas en la música, aunque tardemos otros veinte o noventa años en entenderlo.
En julio próximo Chancho en Piedra celebrará su nuevo aniversario tocando en 12 horas sus 7 discos en una única jornada, para los más fanáticos y los que quieran escuchar las canciones de sus dos primeras placas, lo más interesante de su discografia. Y por la misma fecha, curiosamente se reencontrará en vivo Aleste, otra mirada de la música que se hizo en Chile en los 90´s. Dos ejemplos para analizar que en Chile se ha hecho mucha música desechable, olvidable y poco influyente, pero también canciones que definen una década dispersa, donde todos pretendían triunfar en el mundo y había dinero, medios, personas y negocios para lograrlo. Pero ahora sólo queda la frustración, los discos de platino colgados en la sala de ensayo y portadas de revistas que ya no existen.