27 feb. 2008

HE ESTADO ESCUCHANDO, SIN REALMENTE ESCUCHAR

Una de las cosas que yo trato de evitar en el trabajo es la de programar una conferencia de prensa para un artista de trayectoria que visite nuestro país. Primero porque a ese de tipo de convocatorias llega “de todo”, por lo que se expone al protagonista a un bochorno muy poco controlable. Basta con recordar el emblemático encuentro entre ROBBIE WILLIAMS y la prensa local o el reciente encuentro en Viña del Mar de MIGUEL BOSÉ con los periodistas acreditados, por sólo dar un ejemplo de lo mal que se pueden hacer las cosas. Las productoras, sellos y agencias de marketing que suelen convocar a este tipo de encuentros, dan prioridad a la difusión inmediata y masiva de su producto, sin considerar muchas veces los riesgos comunicacionales a los que se le somete al artista, al exponerlo a una conferencia con medios de prensa diversos, donde normalmente figuran los incrédulos alumnos en práctica, los personajes, modelos y los noteros de matinal, que siempre tratarán de brillar más que la figura que convoca. Perdón, pero normalmente llegan muchos profesionales poco informados, fanáticos que no pueden quitarse la chapita y se lanzan con comentarios dignos de un fotolog, o la típica periodista “mina” que cree que conquistará al artista en cuestión e interrumpe cada dos preguntas musicales con un comentario tipo “¿estás soltero?”, “te conservas muy bien” o “por favor, un saludo para la conductora del programa”. Y el problema es que los pocos periodistas que llegan documentados y podrían plantear una pregunta o una conversación distinta prefieren guardar silencio para evitar “hacerle la pega a la competencia”. Yo evito programar conferencias de prensa, siempre defiendo ante los clientes productores que hay que definir y concentrar la información con medios masivos y serios, como noticieros y algunos medios escritos. Por eso insisto con las ruedas de prensa, encuentros más personalizados, donde cada representante de un medio puede defender su propia pauta y en cierto modo crear un mejor vínculo profesional con el artista. Mi experiencia me dice que es un mejor modo de entregar la información, más directa y precisa. Las conferencias en cambio, a veces son un caos, son más agresivas y poco claras en términos de definición de contenido. Pero claro, no siempre los artistas tienen el tiempo para recibir a ocho medios por lo que a veces estamos obligados a programar una conferencia y hacer una convocatoria masiva de medios. Aunque a partir de la experiencia de DG MEDIOS y EMI para la visita del grupo COLDPLAY, quienes limitaron el acceso de medios, yo he aplicado la misma formula para eventos como PET SHOP BOYS y JOAQUIN CORTES, eximiendo a medios innecesarios que sólo buscan inconvenientes y no manejan códigos musicales, como la mayoría de la prensa farándula. Yo me dedico al trabajo de comunicaciones de eventos musicales, por lo que evito a aquellos medios que les interesa más la vida sexual que los discos del entrevistado, o los que están más pendientes de las debilidades que de informar de un disco, concierto o nuevo proyecto del artista. Me gusta la farándula, pero como show, circo y lo más lejos posible de mi trabajo, y por suerte llevo años dedicado a esto y jamás he dependido de ese tipo de medios. Acabo de ver una conferencia de prensa en vivo de CHAYANNE durante el Festival de Viña del Mar, y a pesar de que entiendo que es un encuentro masivo con medios distintos provenientes de distintas ciudades del continente me avergüenza escuchar el tono de voz de profesionales muy poco preparados, que no son capaces de plantear una pregunta que no tenga que ver con el cuerpo del entrevistado (además las llevan preparadas por escrito). Si bien CHAYANNE no es un artista con el que uno deba discutir de la guerra en Irak, quizás se le pudo consultar sobre lo sucedido con Chávez y ALEJANDRO SANZ, o sobre la colaboración que hizo el chileno PABLO HERRERA en su anterior disco y sobre posibles colaboraciones con otras figuras de la canción chilena. Pero los profesionales presentes estaban más pendientes de la piel del cantante que de sus dotes interpretativos. Una pena. Este tipo de faltas va a llevar a, que tarde o temprano, se limiten las acreditaciones a la cobertura del certamen festivalero o se comience a exigir curriculum antes de aceptar la solicitud de algunos medios, que más que sumar cobertura, sólo reducen la calidad informativa que podría generar el evento. A mi me parece que los eventos musicales deberían capitalizar y dar prioridad a la difusión del espectáculo con aquellos medios de comunicación que posean un equipo de profesionales informados y dedicados al rubro de la música. El resto, perfectamente se puede informar de estos y seguir por televisión o radio el desarrollo de los eventos si necesita más datos. Es tan poco lo que se habla del espectáculo musical que no es necesario invertir credenciales ni gestión en medios como SQP, si lo más informativo de su pauta lo recogen de los diarios y su show funciona en base a lo que sucede tras bambalinas y alrededor de los artistas. Así que yo no les negaría la información, pero tampoco deberían estar al nivel de profesionales que cubren, con más o menos criterio, el desempeño artístico de las figuras que pisan un escenario en Chile. Yo tengo un par de amigos que trabajan y escriben en el rubro de la farándula, y mi posición me ha creado más de alguna discusión innecesaria, pero creo es importante tomar un frente en esto. Alguien o en algún momento hay que marcar la diferencia entre los medios que sólo les interesa causar dudas y problemas a una figura, y los que pueden ir un poco más allá de eso y titular noticias importantes en torno a una trayectoria. Por favor, no a las conferencias de prensa, y no sigan acreditando a cualquiera. Hay que aprender a decir que no y eximir a medios que sólo empañan y buscan dañar el cumplimiento de los espectáculos musicales. Quienes trabajamos en la difusión de conciertos, discos y músicos, debemos cuidar a los artistas y a la producción. Aprender a concentrar la información en los pocos medios que cubren y publican de música en este pequeño país al fin del mundo. Que trabajen los noteros de matinales pero lejos de todo esto, que su conocimiento se distribuya en piscinas o inundaciones pero que no insistan en preguntar sobre consejos de piel o eterna juventud a artistas, músicos con trayectoria y enorme talento que han movilizado generaciones con su trabajo. Con las próximas visitas de BOB DYLAN, LENNY KRAVITZ y ROD STEWART se puede establecer un precedente en la que al fin se separe a los distintos tipos de medios, según la prioridad que tenga cada pauta. Si bien no tenemos tantos medios especializados en funcionamiento si está el derecho a crear fronteras y cuidar más los espacios que si contribuyen en la difusión, promoción y cobertura de los espectáculos, y hacer la diferencia con aquellos medios de prensa que sólo van en la búsqueda de famosos e interrumpen a quienes asisten a disfrutar del evento. La noticia de un concierto siempre debe estar en lo que sucedió en el escenario y no entre quienes asisten como espectadores. Lo mismo para las conferencias de prensa, donde se pueden desarrollar diálogos en común entre los periodistas convocados (muy pocos profesionales se manejan con un segundo idioma) y el/los artistas que protagonizan el encuentro. La noticia siempre la debe dar el entrevistado, no puede ser que el protagonista de una entrevista sea el entrevistador. El show de las Marengo, Cabra Chica Gritonas y humoristas reciclados que sigan en sus matinales, programas de farándula y diarios sensacionalistas. La música, la de verdad, está en los .COM y sitios de fanáticos dedicados que rinden tributo a sus referentes musicales, seguidores que de todas maneras necesitan de información y retroalimentarse de contenido a través de una prensa profesional que se moviliza a partir del contenido musical y lo que sucede en torno a las canciones. De seguro no sería nada de grato que MIGUEL BOSÉ interrumpiera a GERMÁN VALENZUELA para preguntarle por qué lleva más años que él regresando como notero al Festival de Viña del Mar. No es la idea, ¿cierto? Entonces que el “eterno notero” no pregunte tonteras y vuelva a lo suyo (reportajes de la lluvia de invierno y el calor de verano y backstage de programas de su canal) que ya nadie puede esperar otra cosa más interesante de un profesional que lleva casi dos décadas en las mismas. Si BOSÉ está repetido o debe tomarse un tiempo es una discusión entre otros, de gente que sea capaz de diferenciar el buen pop de esa absurda definición kitch, de periodistas que puedan cuestionar su vocalización pero también reconocer la historia musical del artista español. Esa es la diferencia, simple y clara, y claro que esto es discutible y cuestionable, pero lo importante es que se planteé antes que este tipo de periodismo fácil siga contaminando las pautas de redacción, y bueno y poco que nos va quedando. “Has estado leyendo, sin realmente leer. Has estado escuchando, sin realmente escuchar”. El periodismo menos documentado se luce en las conferencias de prensa, a través de preguntas que llevan escritas y copiadas de una revista de mujeres, y rellenan sus artículos con todos los excesos que un encargado de prensa pudo escribir un comunicado de prensa, por lo que su trabajo se convierte en algo predecible y monótono, y todos sus años de estudio en la Universidad no valieron de nada, porque mientras el titulo permanece colgado en casa de mamá, la ética quedo colgada en la chaqueta de graduación. Entonces para hablar de MIGUEL BOSÉ deberían conocer lo que hizo CARLOS BERLANGA en la contracultura española durante los 80’s y para alabar a NELLY FURTADO pudieron haber puesto atención en NENEH CHERRY que viene matizando el pop desde hace 20 años, por sólo dar una referencias de que lo de ellos no fue algo nuevo y que si bien lucen condiciones estilísticas provocadoras, hay otras músicas tan o más interesantes dando vueltas en el globo. Pero claro, muy pocos trabajan en esto, y la mayoría espera a que les lleven hasta su escritorio el disco, las fotos, el video y el artista para prestar atención a las condiciones musicales de figuras con enormes atractivos audiovisuales. Pero nunca es tarde para demostrar lo contrario, para documentar, enseñar y domesticar profesionales del rubro de las comunicaciones, que bendecidos por Internet tienen la opción de incrementar sus conocimientos y especializar sus intereses. Teniendo acceso a tanta información, a mucho más contenido del que entregan las agencias de prensa o los mismos artistas, el periodismo debe ser más incisivo e ir más allá de lo evidente, para que en la próxima conferencia de prensa que asista sea más que una silenciosa silueta, pero evite quedar como tonto.