13 feb. 2008

Alta Fidelidad

El calendario de la vida no se marca por cada 31 de diciembre ni un nuevo cumpleaños, los procesos anuales se dividen el 14 de febrero, celebrado como Día de los Enamorados. ¿Lo celebras este jueves?, ¿es la misma pareja que hace un año o nuevamente no tienes con quién festejar? Mientras lo piensas, en la tv, la radio y la imaginación de muchos suenan canciones de amor y aparecen corazones impresos hasta en el papel higiénico.

Es fácil hacerse el enemigo de este tipo de fechas y decir "que el amor existe siempre" y otras frases recuperadas del Corin Tellado, pero hay que reconocer que no hay nada peor que cumplir un nuevo 14 de febrero como soltero, o por enésima vez, no celebras por segundo año consecutivo con la misma persona. Las expresiones de cariño forman parte del común de muchos, y aunque algunos quieran ir contra el sistema y renegar del negocio en que se ha convertido e Día de San Valentín, hay que tomar una decisión rápida y efectiva "estás o no estás". A veces una mala decisión en una tarde 14 de febrero se han terminado relaciones de largo aliento. Yo busco entre mis discos las canciones de amor más emotivas, y me encuentro con "One Fine Day" en voz de Natalie Merchant, The Pretenders "I`ll Stand by You" hasta "Mi Buen Amor" de Gloria Estefan. Pero nada como la melancolía de "Qué nos va a pasar" de La Buena Vida, dedicada a todos esos que nos hemos equivocado y que pasamos otro 14 encerrados viendo "El Diario de Bridget Jones". Me gustaría ser actor y tener la opción de disfrazarme y a través de un personaje decir todo lo que pienso. Es una manera fácil de ser un poco más honesto. En Chile los únicos que dicen lo que dicen lo que piensan son los personajes, comediantes vestidos de caricatura que son capaces de hablar de dictaduras, de abusos y de criticar la televisión de la que son parte. Cosas que jamás dirían como civiles, porque hay demasiadas cosas en juego para jugar a la rebelión de la minorías inteligentes. Hoy me disfrazaría de alguien romántico y me atrevería a decirle a él todo lo que me faltó la última vez. Quizás vestido de otro sea capaz de dejar la actitud del hombre original y podría permitirle una conversación más civilizada y humana que la que vivimos la tarde que nos despedimos. Sé que es cobarde tener que disfrazarme para poder decir cosas que por ahora no me atrevo a pronunciar, pero es una debilidad y un error que me está costando bastante caro. Y no quería esperar hasta este 14 de febrero para decir algo que pude haberte dicho antes o que podía decir hoy, o tal vez el 16, o el 30, pero no puedo predecir al futuro y saber que aún estarás aquí para cuando intente remediar lo dolido. Este 14 de febrero no es más ni menos importante que el 12 de enero o el último cumpleaños, pero es un día sobrepoblado de expresiones de cariño, afecto, amor y marketing, por lo que es bastante difícil abstenerse. Quieres, debes o no puedes formar parte de los festejos, pero nunca olvides que para estos y otros mejores o peores momentos existen las buenas canciones. Esa que no te abandonan, porque podrás haber cambiado una relación pero las canciones seguirán siempre fieles sonando por ti. Podrás llevar una vida de monógamo o promiscuo, pero la música siempre estará, como una única, inmensa y bella alta fidelidad.