28 ene. 2008

La Intolerancia con El Patito

"El tonto leso y el pato infame", columna de Antonio Gil sobre el acto rebelde e inpensado del actor Sergio Freire durante la participación de Los Huasos Quincheros en la última edición del Festival del Huaso de Olmué, provocó airadas reacciones por parte del lectorado de Lun.

"A alguien –no sabemos a quién– se le ocurre la peregrina idea de sacar a los retamboreados huasos Quincheros del Museo de Historia Natural, pasarles el plumero, encacharlos con sus falsificados chamantos, rociarlos con colonia Flaño o Barcelato y llevarlos sin escalas al Festival del Huaso de Olmué. Y, cómo no, los dichosos huasos desentierran allí el más conocido bodrio de su repertorio, famoso por su fomedad sin precedentes en la historia universal de la fomedad humana: nos referimos, ya lo habrá adivinado el lector, a la inenarrable pieza intitulada “El patito” escribió Gil.

El actor, comediante del popular espacio "El Club de La Comedia" de CHV, Sergio Freire interrumpió la conferencia de prensa del grupo para gritarles "¿Qué hacen aquí esos fascistas?". Pero los integrantes siguieron respondiendo a los cuestionarios de la prensa como si no hubiese sonado ni una mosca en el salón. Benjamín Mackenna, al ser consultado por el reclamo de Freire dijo no haber escuchado y "además no conozco a ese Señor".

Pero la discusión traspasó las barreras editoriales y se transformó en crítica de calibre histórico y por supuesto, político. Enfrentando lo que vendría a ser, la banda sonora del gobierno militar, pero a la vez una enorme tradición de canción popular importantisima en el folclor y bolero nacional.

"El folklore es tan ancho y versátil como para andar prestando atención a estos huasos de parquet (como alguna vez los llamó Coco Legrand), o como para celebrar ese grito guerrero de los 80, de fascistas. ¡Pero si a la camisa negra de Mussolini ya no le quedan ni los botones!" escribió en Cartas al Director Gustavo Becker.

Y Marcelo Gática agrega "Fui por más de 20 años vecino de Olmué, asistiendo varias veces a su hermoso festival. Que es folclórico y ha aceptado, a través de los años, tanto a los Illapu, de izquierda, como a Los Huasos Quincheros, identificados tradicionalmente a la derecha: en distintas formas son excelentes representantes de nuestra cultura. Me crié escuchando a Los Quincheros y, a la distancia, más se aprecian. No es válido que gratuitamente se les agreda". ¿ Y podemos hablar de nacionalismos?, Estebán Valenzuela escribió un interesante informe.

En la Biografía de Los Huasos Quincheros publicada en Música Popular, el periodista Jorge Leiva señala "La polarización política que se vivía entonces con el gobierno de la Unidad Popular en el poder, sumada a las opciones políticas personales de los músicos quincheros, alimentó la identificación del cuarteto con la derecha chilena. La llegada de los militares fue el clímax de esa asociación, pues el nuevo gobierno dio especial difusión a la música de Los Quincheros, y el propio Benjamín Mackenna, líder del conjunto, fue colaborador directo con el nuevo régimen en políticas culturales. El músico fue uno de los pocos rostros musicales que años después, en 1988, participaría en la franja del Sí al plebiscito que determinaría la permanencia de Pinochet en La Moneda.

Hacia los '90, la relevancia masiva de Los Huasos Quincheros experimentó una innegable baja, sobre todo por la llegada de la democracia. Buena parte de los espacios oficiales se cerraron al conjunto (así como se abrieron a muchas otras expresiones), lo que no significó, en todo caso, un cese de su trabajo. Las actividades en comunas del barrio alto, como Las Condes o Providencia, sus nuevas giras por Estados Unidos y un recorrido por Chile en 1992 (junto a la Orquesta Sinfónica) demostraron la trascendencia del grupo sobre las contingencias políticas.

"Mi labor era desarrollar proyectos culturales en el país. Pero creo que fue un error mío haber participado activamente, sin desconocer que tenía una adhesión al Gobierno militar, porque creo que eso identificó al grupo” dijó Mackenna a El Mercurio, cita rescatada en el portal La Legua.cl y el artículo "La música chilena bajo Pinochet". El Escritor Jorge Edwards tiene su opinión al respecto "Cada vez que nos acercábamos a tocar temas escabrosos en aquellos años, Los Huasos Quincheros rompían a cantar a todo lo que daban y silenciaban nuestras voces. Era el surrealismo involuntario de las dictaduras".

El columnista de LND, Gonzalo León, se acercó al grupo para acompañarlos en una presentación en el 2006 y concluyó "En este momento me pregunto si el solo hecho de haber apoyado a Pinochet convierte a los Huasos Quincheros en un mal conjunto. Inevitablemente me viene a la mente Eric Clapton, cuando en 1976 interrumpió su concierto en Birmingham para pronunciar un discurso en favor de Enoch Powell, el líder racista inglés. Contestando la pregunta: nunca me gustó Clapton".

Lo cierto es que a pesar de las consignas partídistas o experiencias históricas, en este país se sigue diferenciando a la gente por sus creencias. Yo reconozco que no soportó a los fanáticos religiosos y que por lo general me dan miedo. Pero me sigo sorprendiendo con definiciones amorfas como "comunachos" a la gente de la Nueva Canción Chilena o "viejos momios" a Los Quincheros, así como cuánta otra cosa y tontera en torno a artistas y creadores de extensa y relevante sustento patrimonial. Es una pena, pero se entiende. Durante años esta banda marcó las 12 y tanta otra festividad en la tv abierta y el dial nacional en un periodo conmocionado por la intolerancia, y para muchos esos no son buenos recuerdos.

Aunque para la suerte de estos y muchos otros, si es que se encontraron con la presentación de Los Huasos Quincheros en las pantallas de Chilevisión, ahora tenían la opción de cambiar la señal o simplemente apagar el televisor y olvidarse de los cantos del "Patito". Una de las pocas ventajas que nos ha dado la democracia aunque tampoco existan del todo grandes y nuevas opciones en el resto de los canales, si aún me encuentro a Patricia, Cecilia y Raquel como las principales figuras de la tv.

Así que si alguien tiene la misión o la necesidad de protestar por cada ícono del régimen que sale en pantalla, tiene una larga tarea por delante. Y no piense tanto, probablemente Usted trabaje para alguno de ellos, ¿se atrevería a gritarlo?